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La fauna y la litografía: una aventura en los siglos XVIII y XIX

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Grabados clásicos de historia natural. Animales: arte y zoología

 

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¿Ven a ese animal de la ilustración que parece una cebra? Es que es una cebra. Una subespecie de la cebra, la más pequeña. O mejor dicho, era. El último ejemplar de cuagga que se ha conocido murió en el zoológico de Amsterdam en 1883. Su nombre procede de la onomatopeya del sonido que emitía. El cuagga del dibujo vivió en el Jardín Botánico de París a finales del siglo XVIII. Su extinción se debió, como suele ser habitual, a la acción del hombre, en concreto a la caza masiva que hicieron los bóers en Sudáfrica para aprovechar su carne. Este es sólo uno de los animales que pululan por las páginas de Grabados clásicos de historia natural. Animales.

Y es que a veces podemos tener la suerte de toparnos con uno de esos libros útiles e instructivos que se van conformando mediante labores de documentación sencillas. Y de esa manera se presentan ante el lector una serie de conocimientos que sirven como introducción a diversos temas, en este caso sobre zoología, pero también sobre arte y acerca del modo en que ambos se relacionaban en unos años donde ni siquiera se utilizaba aún la fotografía.

En el siglo XVIII, y especialmente el XIX, se ponen los pilares de todo el conocimiento científico. La inicial explosión del capitalismo genera multitud de avances tecnológicos que permiten que la curiosidad humana florezca en una especia de edad dorada. Entre otros muchos campos, el destinado al conocimiento de animales y plantas de todo el mundo se convierte en una «fiesta» junto a aquel que se adentra en territorios inexplorados. Nuevos medios de transporte o mejoras en los que ya había, innovaciones en todo tipo de instrumentales y los fondos suficientes como para enviar a grupos de investigadores a cualquier punto consiguieron desembocar en algo muy parecido a una gran aventura.

Junto a todo esto el nacimiento de la litografía, una técnica de impresión que empieza a utilizarse de manera comercial en 1920 y que permite editar multitud de obras que reproducen los animales con los que se encontraban los científicos o bien aquellos que se trajeron a instalaciones europeas para su exhibición.

Grabados clásicos de historia natural. Animales, selecciona 60 grabados con un afán didáctico, ya que su propósito fundamental es suscitar la curiosidad del lector recopilando ilustraciones y sus características, tanto del animal del que se ocupan como del propio dibujo. El libro resulta una suerte de introducción a esta materia que puede ser apasionante y una pequeña antología de obras de arte. Para lograr este objetivo, el libro presenta láminas de mamíferos de gran tamaño en su mayoría, por ser más llamativos, algo que se indica en el prólogo. Tanto dicho prólogo como cada comentario de las ilustraciones brillan por su concisión y sencillez. A partir de ellos se produce ese efecto conocido como «picar el gusanillo» y no es raro que a partir de entonces el lector busque información en internet, ampliando ya los datos, presa de la curiosidad. Si un libro consigue eso, se ha hecho un buen trabajo.

Pasen y vean al camello bactriano, al cudú mayor, al carnero Lincoln de pelo largo, al perro faldero mejicano, al tilacino, al ualaru, al puercoespín europeo o al ñu de cola blanca entre otros muchos ejemplares. Y sobre todo valoren uno de los mejores rasgos del ser humano: el afán, con las escasas herramientas que en realidad poseemos, por tratar de lograr algo parecido a la sabiduría.

Les dejamos con un ejemplo, donde además el comentario no tiene «piedad» alguna, un excelente ejemplo de lo que ofrece este libro:

 

V0020918ER Above, an Indian elephant; below, an African elephant cow su Credit: Wellcome Library, London. Wellcome Images images@wellcome.ac.uk http://wellcomeimages.org Above, an Indian elephant; below, an African elephant cow suckled by its young. Coloured etching by S. Milne after Captain T. Brown and E. Marechal. By: Thomas Brownafter: S. Milne and E. MaréchalPublished: - Copyrighted work available under Creative Commons Attribution only licence CC BY 4.0 http://creativecommons.org/licenses/by/4.0/

Elefante asiático y elefante africano

INDIAN ELEPHANT, elephas indicus (actualmente elefante asiático, elephas maximus) (arriba); elefante africano (actualmente loxodonta africana) (abajo). Grabado coloreado a mano de S. Milen, lam. 39 de Teh Edimburgh Journal of Natural History, 1837. Dimensiones de la lámina: 34,29 x 22,86 cm.

Esta lámina es una mezcla de realidad y fábula: la figura de arriba es una representación tolerablemente exacta del elefante asiático, mientras que la de abajo es poco más que una caricatura del elefante africano. Las principales diferencias entre ambas especies, aunque sutiles, no exceden en absoluto de la capacidad de dibujo de un artista competente. El elefante africano, el más grande con diferencia, tiene unas orejas de tamaño mucho mayor y el perfil de su lomo es el de una curva cóncava. Tiene asimismo tres dedos en las patas posteriores, frente a los cuatro del elefante asiático; y su tronco exhibe dos «dedos» en el extremo, mientra que el asiático sólo tiene uno. Según algunos de estos criterios, como mínimo, la figura superior representa a un elefante asiático. La de la parte inferior, no representa al elefante africano según casi ningún criterio.

Dado que las características distintivas de los dos animales eran sobradamente conocidas en 1837, cuando se publicó este dibujo, resulta desconcertante ver al elefante africano representado aquí de forma tan poco precisa. Pero podría haber una explicación sencilla: plagio. Durante todo el siglo XVIII, y hasta bien entrado el XIX, la copia de grabados sin atribución del autor era una práctica habitual. Esta representación del supuesto elefante africano es casi sin duda copia o semi-copia de una publicada con anterioridad, posiblemente con mucha anterioridad. Varias publicaciones del siglo XVIII contienen ilustraciones muy similares. Ningún elefante parecido a este ha existido en libertad en lugar alguno fuera de la imaginación del artista.


Grabados clásicos de historia natural. Animales fue publicado por la editorial Libsa en 1990. Para conseguirlo hoy día tendrá que indagar en las colecciones a la venta por internet, libreros de viejo o ferias de ocasión. Y merecerá la pena.

 

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