Entradas en la Categoría

Comenzar a leer

TREGUA A veces, justo en medio de la desesperación y el caos, cuando todo parece irrevocable y perdido, la vida nos concede una pequeña tregua: la clave de un poema los preparativos de un viaje la llamada de un amigo la magia de un atardecer. Días de luz en los que, sin saber por qué, se declara el alto al fuego y todo parece fluir de nuevo en tu interior. Aunque en el fondo, en lo profundo, se siga escuchando

La viñeta de Pat Carra en Librerantes

  Olvidar las oscuras golondrinas Ser poeta en la calle en el metro en el supermercado olvidar las oscuras golondrinas llamar a las cosas por su nombre y dirigirse al pueblo impedir que la poesía se convierta en algo inútil cargarla de pólvora y apuntar certero al blanco evitar que te alcance la explosión.     Este es uno de los poemas que aparecen en el libro editado por Lupercalia, GAS, de Vicente Muñoz Álvarez. Podéis conseguirlo, ya lo sabéis, en nuestra generosa red

Des de l’luc de la torre més alta —closa i opaca— s’esbalça l’hora —i la paraula Com dues trenes, escala oberta de cop segada, a banda i banda de l’orba mirada. Desde la altanería de la torre más alta —cerrada y opaca se precipita la hora —y la palabra Como dos trenzas escala abierta de golpe segada a ambos lados de la ciega mirada. Este es uno de los poemas que aparecen en el libro editado por Sabina, Con hilos

Cuerdas, comunicación, placer y BDSM Existen multitud de imágenes, contextos y prácticas que nos erotizan, probablemente te hayas decidido a ojear este libro porque te pica la curiosidad o porque ya te ha picado y necesitas un poco de información sobre bondage y ataduras eróticas. Breve introducción a los orígenes del bondage Podemos encontrar antecedentes de las ataduras eróticas en las artes marciales que, como el hojojutsu (desarrollado en Japón en siglo XVI), fue una práctica que consistía en inmovilizar

Esta viñeta pertenece al libro La bella durmiente hace el turno de noche, de Pat Carra. Podéis conseguirlo, ya lo sabéis, en nuestra generosa red de librerías. Si no ves en el mapa una que te quede a mano, pregúntanos en librerantes@librerantes.com

Cabañas como las de Roxe de Sebes se hacían para refugio de ganado y hombres, también para guardar el heno en el verano y poder recogerlo a medida que el invierno avanzaba. Estuve ligado a aquel escenario siete años si sumamos más de veinte temporadas, en etapas que duraban de dos a cuatro meses. Casi nunca nadie llegaba hasta allí. Raramente un cazador o un pastor se acercaban a aquellos pastos altos, hoy completamente abandonados. A veces venía algún vecino

Este relato regresa otra vez. Ahora con más fotografías, sacadas de cajas arrumbadas en el granero y antiguo gallinero, muchas de ellas en bastante buen estado. Cuarenta y tantos años más tarde. Desde entonces, he vuelto a la India y he pasado días en Delhi y semanas en Ladakh, Nepal; he subido hasta el país de los sherpas y recorrido el sendero hasta la base del monte Sagarmatha en la tierra conocida como Khumbu. También he regresado varias veces a

La viñeta de Pat Carra

[…] Una puerta de entrada a la filosofía de Deleuze consiste en entenderla como una filosofía vitalista. Pero no basta pensar que un vitalista es alguien que ama la vida; es demasiado ambiguo, incluso trivial y anodino: a primera vista todos los humanos parecen amar la vida, puesto que se aferran a ella. Así que tomaremos prestada una idea de Nietzsche y definiremos a los vitalistas como aquellos que aman la vida no porque están acostumbrados a vivir, sino porque están acostumbrados a amar