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Joaquín Campos está en España estos días, de gira, como una estrella de rock; todo el mundo quiere entrevistarlo, saber cómo fue lo suyo con Segarra, cómo ha conseguido esta historia, por qué fue a él al que concedió la entrevista el presunto asesino antes de que se lo llevaran a Tailandia para ser juzgado por el asesinato de David Bernat, el consultor leridano cuyo cadáver había aparecido flotando en un río, Bangkok…

1. Buscando nueva identidad Aquella del 12 de septiembre de 2015 era una de esas noches en las que deseaba que se marcharan los últimos clientes para echar el cerrojo, abrirme otra de tinto y ponerme a escribir. Es un momento celestial que se alza ante mi vista cada noche, cuando resta poco para un nuevo día: una nueva ilusión para vivir. Pero a eso de las diez y media, y cuando salían los últimos clientes de mi restaurante Quitapenas,

Pórtate bien con tu librero: estos días regalamos… Un cartel de Pedro Peinado que se limita a señalar una verdad como un templo así de grande: Hay libros que te salvan la vida Ese señor enchaquetado que lee sentado en la «O» y la «S» sabe perfectamente que leer es algo más que diversión y que la diversión no es algo intrascendental ni superficial. Y ahí lo tienen. Las alturas no le dan miedo, que es de lo que se

Libros de filosofía como aperitivo La cita fue en una de nuestras librerías preferidas: Muga. La excusa, uno de los libros de la colección Filosofía para profanos, el primero de la serie que está publicando —ya van tres títulos— la editorial librerante Los libros de fronterad , El deseo según Gilles Deleuze. Pudimos conocer por la propia autora, Maite Larrauri, de dónde surgió la idea, qué cabe esperar de la lectura de estos libros tan pequeños, cuál es su ambición. No vamos a dejaros hoy más que unas fotos, es así

¡Va por ellas! Unas se columpian del techo, otras huelen las margaritas que reposan sobre la mesa. Las Mujeres de Barcelona nos esperan, esperan a su autor, Jaime Gállego, y a los autores de otros dos libros de la colección de incorpore les petits bilingues: Deerie Sariols (El tío Constantino) y Alejandro Dato (Contragolpe). Pero no sólo nos esperan las Mujeres de Barcelona, sino también les Femmes de Barcelone, pues este libro, como todos los de esta colección, se presenta

Basta con revisar las primeras líneas de las notas biográficas que suelen acompañar sus libros para quedar avisado: Philip Whalen (Portland, Oregón, 1923 – San Francisco, California, 2002) fue eso que se solemos llamar un poeta beat. Whalen se encontró en Reed College, tras volver de su estadía en el ejército a finales de los años 40, con Lew Welch y Gary Snyder, dos figuras emblemáticas del movimiento. Ya en los 50, ubicado en la zona de la Bahía de

Varasek ediciones publica La práctica de lo salvaje. Por primera vez en castellano, un libro completo con sus ensayos Snyder propone la recuperación de una condición esencial que nos vincule verdaderamente con el territorio, la comunidad natural y con nuestro propio ser salvaje Nada de lo que aquí se dice pretende poner en duda la elegancia, el refinamiento, la belleza o la llamativa complejidad de eso que llamamos civilización, particularmente aquella que prima la cualidad sobre la cantidad y que no es sólo una excusa

Lo decimos muchas veces cuando no nos escuchan los autores: qué tostón el tener que acudir a la presentación de un libro. Pocos compromisos hay más pesados, más aburridos, más difíciles de evitar sin quedar mal, o regular. Y lo cierto es que estos actos para mayor gloria del autor y sus padres y sus primos, son una pesadez inaguantable. Recuerdo una ocasión —la tengo grabada a fuego en mi memoria, de tan mal como lo pasé— en la que un autor

Uno de mis hermanos solía explicar las habituales dificultades de convivencia en los pueblos, los odios ancestrales que se tenían los unos a los otros, el mal que se desean, por la imposibilidad de no ver durante un tiempo al que tan mal te cae, no poder alejarte de él; en lugares donde vive tan poquita gente no es fácil no coincidir, por no decir imposible. De manera que tienes, sí o sí, que tomarte el café en el bar cada mañana con el tipo que le dijo no sé qué a tu hermana, o con el que movió la linde a su favor para arañar «ya ves tú, qué miseria de tierra». Todas y cada una de las mañanas, a ese mismo tipo. Es complicado.

Marta Martínez Carro es periodista; ha hecho el doctorado en fotoperiodismo y ética. Leo que detesta el huevo duro y, bueno, esta redactora tampoco sabe qué hacer con ese dato. Quise quedar con ella, sobre todo, por curiosidad, qué es eso de pedir dinero a la gente, a desconocidos, para montar una editorial, cuánto dinero te han dado ya, cómo llegaste a Ensayos del dolor propio; y ahora qué, qué será lo próximo. Lo mejor de Marta, sin duda, es su empuje, la arrolladora pasión que pone en todo lo que hace, en todo lo que quiere hacer. Y lo original de sus propuestas, que suele además llevar a cabo, como debe ser.