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«La felicidad no es hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hace» es la filosofía de Irene y Lola, las editoras de Somos Libros. Este lema aparece tatuado en la pizarra donde cuelgan sus últimas conquistas, un calendario, un cuadrante y hasta una bolsa de papel. Están encantadas con su proyecto, «este lío tan maravilloso» en el que ambas embarcaron tras una pedida de mano, obviamente, profesional. De aquel sí, quiero previo a un bol de humus

De cuando El Maligno es tan torpe que es mucho peor. Y de sus estragos La primera vez que alguien me habló del principio «ganar/ganar» no entendí nada; lo hizo un hombre que me hacía regalos carísimos con cierta frecuencia y con el que no podía comunicarme apenas. «Busco el win win», me decía, en inglés, para más inri. Y yo no veía más que pérdidas por todas partes, nadie parecía contento, ni él —jamás le escuché una buena carcajada— ni

Un libro al son de una danza —milenaria— dibujada Del lat. liber, libri. 1. m. Conjunto de muchas hojas de papel u otro material semejante que, encuadernadas, forman un volumen. Un libro es, en la mente colectiva, un conjunto de muchas hojas de papel que forman un volumen. Una definición correcta que también acepta la Real Academia Española. Entonces, ¿alguien podría crear un libro que sonase al son de una danza que también pudiera contemplarse en sus páginas? Imagina un escenario que

Siete semanas en Irán. Por Patricia Almarcegui Un libro tuvo la culpa. Fue un libro de viajes por el mundo oriental de Edward Said, el mismo en que basó su tésis doctoral, el que inspiró la carrera de Patricia Almarcegui, quien conoce de primera mano el mundo árabe; ha vivido en Egipto, Yemén, Omán, Túnez, India, Líbano, Siria o Irán. Ha convivido con su gente. Viaja mucho, y siempre acompañada de libros y un cuaderno donde anotar sus experiencias. Su

O de cómo se le quintan a una las ganas de plantar narcisos Es una exageración; hemos descubierto que este tipo de titulares hacen que hagáis más clicks, que nos leáis más (no sé si mejor). En realidad, no es para tanto. Pero sí que es verdad que a veces pasa, digo, lo de los narcisos. Cuando empecé a trabajar con los libreros hablé horas y horas con ellos, por teléfono y en persona. Una vez, incluso, un librero me invitó

Caídas, de Teresa Soto, en Madrid — ¿Cómo presentarías a un amigo? —le dijo ella. — Con una sonrisa —respondió él. Así empezamos la presentación del poemario , de Teresa Soto. Así queríamos empezar. Sin superlativos ni parafernalias. Desde lo pequeñito, lo cercano. Desde la alegría que se siente al publicar un libro como ese. Un libro que busca amigos, o más bien, cómplices. Así empezamos la presentación, entre cómplices: Teresa Soto, la autora del libro, Nicholas F. Callaway, el autor

Este viernes pasado tuvimos la oportunidad de asistir a una de las charlas que han estado —y siguen, seguiremos— organizando los editores de esta publicación desde que saliera el primer episodio de la primera temporada de Principa para dar a conocer lo que hacen. Fue en Librería Jarcha, celebrando el día de las librerías. Tuvimos unos minutos para charlar con ellos y hacerles unas fotos. Así se los presentamos: ¿Quiénes sois?  De cara al público, en la ventanilla de reclamaciones, estamos los promotores

insólito, ta Del lat. insolĭtus. 1. adj. Raro, extraño, desacostumbrado. Desde que hace ya casi un año se nos ocurriera reunirnos cada mes en una librería para celebrar los jueves librerantes han sido unas cuantas las ocasiones —una cada mes, para que no se olviden de nosotros, descansando agosto, diciembre y enero— en las que, con esta excusa, la de reunirnos porque sí, nos hemos juntando en torno a nuestros libros autores, editores y libreros. Cada uno de los jueves —que no

Esta semana producía un auténtico hito, un antes y un después, un final de ciclo, uno de estos momentos a partir de los cuales nos enfrentamos con ilusión a una nueva era, la luz al final del camino, el verdadero brote verde, el maná para el hambriento, el…algo sencillamente increíble: concedían el premio Cervantes a Eduardo Mendoza. ¿Qué tiene esto de particular? En primer lugar Mendoza ha dedicado gran parte de su obra a la comedia. En segundo los elogios

Concha Alós sonríe desde otra época. Mira a la cámara sosteniendo en la mano izquierda una copa de champán achatada, con los dedos índice y meñique estirados en un gesto demodé. La cabeza tocada por un moño esculpido con laca y el cuello del vestido con un corte sesentero. Semejante estampa solo puede completarse con unas gafas de pasta oscura que enmarcan una cara ovalada en la que renegrean dos cejas llamativamente separadas