Archivo de Autor - Sofía Trope

Aún me estremezco al recordar las imágenes. Niños, mujeres, padres. Todos corriendo sin rumbo, huyendo de la muerte. El horror estaba dibujado en sus rostros. Sus ojos suplicaban piedad. Dormían ajenos a la dura realidad de una guerra que casi cumple siete años. Una guerra que se ha cobrado la vida de más de 312.000 personas (un tercio de ellas civiles) y ha truncado el futuro de la mitad de los 23 millones de sirios que se han visto obligados

No pensé jamás que algún día me despertase curiosidad algo de ese programa. Sin embargo, tengo que admitir que me hizo gracia el juicio a una joven que habría sido infiel a su chico. Lo cierto es que el jurado mediático otorgó plena fiabilidad al resultado aportado por dicha máquina: la máquina de la verdad o, mejor dicho, de la mentira. No ha lugar más pruebas. Muy dramático todo, para qué les voy a mentir, si me van a pillar.

Hay algunas cosas del día a día que no dejan de sorprenderme. Son esas cosas tan sencillas que pasan desapercibidas hasta que un día, de repente, comienzas a cuestionarte qué esconde ese fenómeno. Me sucedió hace apenas unos días. Una muchacha de no más de quince años lloraba desconsolada en el regazo de una amiga. Eran lágrimas de desamor, amargas, inocentes. ¿Quién no lloró por un gamberro colegial que te rompió el corazón? Pero lo desgarrador de esta escena fue

Permítanme empezar ofreciendo disculpas. Les pido perdón por mi atrevimiento y también por mi ignorancia. Crecí creyendo que las leyes físicas eran verdades irrefutables y jamás pensé que hubiese un mecanismo capaz de darles la vuelta. La ley de leyes, la ley que nos explicó durante siglos que las cosas caen por su propio peso… resulta que puede ser alterada para lograr efectos especiales alucinantes en el cine.  Sí, señores, la gravedad puede ser anulada. Poner patas arriba la teoría

Una mirada atrás, tantos pasos al frente He perdido la cuenta. No sé cuántas veces he escuchado esa expresión que define a la súper mujer actual: ser una todoterreno. Dicho de otro modo: un ser humano capaz de amar, crear y procrear a partes iguales. Conquistar ese título es toda una proeza. Quizás por eso me he enganchado a la vida  y obra de esta mujer todoterreno de otra época: Laura Bassi. Viviendo en el siglo XXI cabría esperar que la