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«Aprendimos a amar la vida callejera de la India». Por Gary Snyder

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Gary Snyder, Peter Orlovsky y Allen Ginsberg
Gary Snyder, Peter Orlovsky y Allen Ginsberg

Este relato regresa otra vez. Ahora con más fotografías, sacadas de cajas arrumbadas en el granero y antiguo gallinero, muchas de ellas en bastante buen estado. Cuarenta y tantos años más tarde. Desde entonces, he vuelto a la India y he pasado días en Delhi y semanas en Ladakh, Nepal; he subido hasta el país de los sherpas y recorrido el sendero hasta la base del monte Sagarmatha en la tierra conocida como Khumbu.

También he regresado varias veces a Japón. Pienso mucho tanto en la India como en Japón. Desde siempre la India es más parte de Occidente y Oriente Medio que de Asia Oriental. La mayoría de la población es caucásica, y al menos la mitad de los idiomas pertenecen a la misma familia que el gaélico: el indoeuropeo. Irán es una versión de la palabra ario. Tanta inteligencia, orgullo y pobreza: la India es un mundo desarrollado, pero que desde siempre se desarrolló a su manera. Unirse ahora al nuevo «mundo desarrollado» es en cierto modo un declive.

Después de nuestros viajes por la India, volvimos a Japón. Entonces, como ahora, era casi un modelo de lo que el mundo desarrollado podría llegar a ser. Aunque descarnado, su capitalismo muestra vestigios de respeto para con la familia y la sociedad, y una firme y antigua convicción en la importancia de la armonía social. Japón tiene un gran respeto por sí mismo y, por desgracia, menos por el resto del mundo. Esta es una de las varias manifestaciones de la potente generación de cultura propia del Este asiático, que combina el confucianismo, el taoísmo y el budismo con las enseñanzas científico-progresistas occidentales y crea así un materialismo bastante próspero a la vez que contenido. Estados Unidos, desde donde ahora miro a la India (Bharat) y a Asia Oriental, aunque más poderoso y global, parece sentirse menos cómodo en el mundo.

Pero hablemos de la India. La tierra al este del río Indo que nos dio la Introducción a la lingüística (la gramática de Panini) y la mente de Principiante y de Experto: las enseñanzas de Shakyamuni el Buda, además de toda la práctica de yoga y la devoción por un conjunto de dioses y diosas que purificarán todo el universo de la contaminación (aunque todavía no haya llegado el momento). Eso es la cultura con mayúsculas. (Cada vez que necesito ayuda con mis programas informáticos llamo a alguien que casualmente siempre vive en un lugar como Bangalore. Hablamos. Me lo tomo como una consecuencia de la gran obra de Panini)

La India siempre ha sido una tierra de sociedades rurales desperdigadas, y de complejidades tribales. Eso todavía subyace en la cultura pública cotidiana con una cordura que le es propia. Aprendimos a amar la vida callejera de la India, enloquecedora y luminosa, mientras con las mochilas a cuestas y los mapas en jirones deambulábamos por las callejuelas en aquel entonces. Y otros aún lo hacen ahora.

Gary Snyder. 24 de enero de 2007

Portada del libro Viaje por la India


Este fragmento pertenece al prólogo de Viaje por la India, de Gary Snyder. Podeis conseguirlo, ya lo sabéis, en nuestra generosa red de librerías. Si no ves en el mapa una que te quede a mano, pregúntanos en librerantes@librerantes.com, que te buscamos una rápidamente

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