Inicio»Puentes»Libros que leemos»¿Existen los aperititivos pantagruélicos de dieta?

¿Existen los aperititivos pantagruélicos de dieta?

0
Compartidos
Pinterest Google+

En ocasiones se topa uno con verdaderas curiosidades, con libros que, más allá de su valor literario, valen su peso en oro por otras razones, bien por su rareza, por reflejar otros aspectos de su autor o por… ponga usted aquí una variedad de causas. Es el caso de este libro, o librito, que tenemos entre manos, el calendario Pantagruélico. Publicado por Françoi Rabelais en 1532, el mismo año en que publicó su célebre Pantagruel, esta obra supone una verdadera curiosidad por su contenido. Recordemos que algunos críticos colocan a Rabelais como el equivalente a Cervantes o Shakespeare en lengua francesa. Sin necesidad de comparaciones o top tens, el escritor francés es una de las cumbres de la literatura universal.

Pero además tenía también tiempo para cuestiones más triviales y divertidas como este conjunto de predicciones que suponen una especie de parodia de los calendarios astronómicos que se vienen publicando desde hace siglos, y que tienen hoy por ejemplo en el Calendario Zaragozano a un superviviente bien conocido.

Rabelais realiza una serie de vaticinios sobre diversas cuestiones, donde no queda a salvo ni la realeza ni la nación francesa. Se trata de dar una vuelta de tuerca al saber popular para servir una crítica en ocasiones, otras veces una serie de burlas que no tienen otro objeto que los juegos de humor, que empiezan desde la introducción, donde indica que pone en marcha este calendario precisamente por los vaticionios chapuceros habituales, erigiéndose en el único verdadero.

A partir de ahí el almanaque se mueve entre la sátira o el disparate, según, pues Rabelais camina entre distintos tipos de humor, adaptando cada cábala al que mejor le venga según las intenciones. Basten varias muestras diferentes.

9788415766025-calendario-pantagruelico-1-e1457867279599

Sobre los eclipses:

[…] Luego, por este año, los cangrejos caminará de lado, los cordeleros trenzarán sus cuerdas hacia atrás, las banquetas subirán a las bancas, los espetones sobre los morillos y los bonetes sobre los sombreros; los huevos colgarán por montones por falta de sacos para llevarlos; las pulgas, en su gran mayoría, serán negras […]

Sobre las enfermedades:

Este año, los ciegos verán bien poco, los sordos escucharán bastante mal, los mudos no hablarán mucho, los ricos estarán un poco mejor que los pobres, y la gente de buena salud mejor que los enfermos […].

Sobre el estado de ciertas regiones:

El noble reino de Francia prosperará y triunfará este año en todos los placeres y delicias, tanto que las naciones extranjeras se retirarán voluntariamente de los territorios que tienen ocupados […].

[…] España, Castilla, Portugal, Aragón, serán sujetos de repentinas alteraciones federales o secesiones y temerán mucho morir, tanto los jóvenes como los viejos; y sin embargo se mantendrán abrigados, y con frecuencia contarás sus escudos, si los tienen […].

Sobre el otoño:

En otoño, se vendimiará, o antes o después, me da exactamente igual, siempre que tengamos buen vino peleón suficiente […].

Estas verdades infalibles para gente despistada y vaga, como las califica el autor, suponen un sencillo divertimento que se puede leer en poco más de 15 minutos. Teniendo en cuenta ese tiempo y que los ingredientes son Rabelais, su escritura y el humor, este peculiar e insólito calendario ofrece muchísimo por bien poco. En la contraportada los editores también han querido jugar con el humor, pero esto no lo vamos a contar, lo tendrá que ver usted en persona.

Mientras el propio autor popularizó para la eternidad el concepto pantagruélico como equivalente a un festín excesivo, ofrece aquí lo contrario, un pequeño aperitivo, ligero, apetecible y sano, idóneo incluso para personas que están a dieta.

Sin comentarios

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *